En España (y en toda Europa), la energía eléctrica opera en la frecuencia de 50 Hz o frecuencia industrial a modo de corriente alterna (en Estados Unidos y Canadá funciona en 60 Hz). Al tratarse de una frecuencia baja, podemos considerar el campo eléctrico y magnético como cuasi estáticos. Es decir, ambos campos deben considerarse como independientes, no acoplándose ni propagándose como una onda (como ocurre con las frecuencias utilizadas para servicios de telecomunicaciones, por ejemplo).
Por este motivo es imprescindible obtener información tanto del campo eléctrico como el magnético a la hora de realizar mediciones en estas frecuencias. Esto es posible gracias a la sonda WP50, la cual mide tanto el campo eléctrico como el magnético.